El nuevo escenario informativo (traducción del anterior)

Jarvis En este post, Jarvis resume lo que lleva años explicando y anticipando sobre los nuevos modelos de negocio para la información. Su postura se resume en la idea de que se acabará el monopolio sobre las noticias y que éstas serán productos colaborativos. Jarvis reitera que las funciones esenciales del periodismo son eternas, lo que cambian son los métodos, que se multiplican y ofrecen nuevas perspectivas para transformarse y crecer.

Durante los recientes comentarios insidiosos sobre mi postura respecto a la responsabilidad de los periodistas en el estado actual y el destino del periodismo, algunas personas me preguntaron con buen atino dónde diría yo que tocaría techo el periodismo, cómo vamos a vigilar el gobierno y de dónde saldrá el dinero para hacerlo. No tengo respuestas para esas preguntas; tengo sospechas, nociones, deseos. Lo único que sé es que debemos explorar y experimentar con muchos modelos para encontrar e inventar algo que funcione (y por eso hemos celebrado la cumbre sobre nuevos modelos de negocios para la información en la CUNY).

Es justo que se espere de mí que plantee diferentes escenarios sobre el futuro de las noticias. En cierto modo, eso es lo que vengo haciendo desde aquí, aunque no haya un enlace permanente que resuma mi pronóstico aparentemente interminable. Así que aquí va una instantánea, un argumento sencillo, sobre hacia dónde creo que deben apuntar las noticias locales. Lo que viene a continuación es un largo resumen (lo siento) sobre lo que he ido escribiendo aquí a lo largo del tiempo y una ampliación del modelo que creo que necesitamos desarrollar y que surgió a raíz de la cumbre, donde saqué en conclusión que las noticias (como contenido y como negocio) dejarán de ser controladas por una sola empresa y serán productos colaborativos.

- La siguiente generación de (noticias) locales no girará en torno a las empresas informativas, sino en torno a las comunidades. Las noticias son sólo una necesidad más de las comunidades. Y necesitan una organización elegante. Las empresas y las cadenas informativas pueden ayudar a aportar ese elemento. El gran desafío es crear plataformas que permitan a las comunidades hacer lo que quieren hacer, compartir lo que quieren compartir, aprender juntos lo que necesitan aprender. Las noticias serán un producto de la comunidad y un servicio a su disposición.

- La empresa informativa local será inevitablemente más pequeña, ya que dejará de ostentar el monopolio en una economía de escasez. Se me ha acusado de celebrar esa escasez durante la cumbre. Eso es una interpretación errónea, tosca y deliberada de lo que yo dije. Yo alabé el coraje de la gente presente en la sala por empezar desde los cimientos y de cuantificar qué es lo que se podían permitir; de ser finalmente realistas. En un mercado del tamaño de Filadelfia, basándose en la audiencia potencial y en los ingresos publicitarios, decidieron salir al mercado con 35 personas y puestos laborales diferentes (y no con una redacción de 200 a 400 personas): montones de creadores de contenido, unos cuantos editores y el aporte extra de la gente que trabaja con la comunidad. Eso es un inicio.

- Las noticias surgirán de las redes sociales. Tal y como dije después de la cumbre, nadie se puede creer que una plantilla de 35 personas pueda cubrir Filadelfia del mismo modo que una redacción de 300 personas. Tendrán que colaborar con la comunidad, con una red social, esperamos, de miles y miles de personas. Algunas personas colaborarán libremente con los esfuerzos de la red informativa, grabando para los podcast las reuniones de los consejos escolares, por ejemplo. Otros serán antiguos periodistas de plantilla que ahora son autónomos. Muchas personas irán por libre, como hace Deb Galant en Nueva Jersey. Algunos serán bloggers; otros serán freelance. A muchos de ellos se les tendrá que pagar o no participarán.

Espero que surjan pequeños Glams locales que den apoyo a los miembros de las redes sociales (ingresos publicitarios, contenido, promoción, formación) para que puedan crecer. Se trata de conseguir la mítica red de noticias hiperlocal nunca lograda. El apoyo vendría de esos nuevos puestos laborales (en la parte editorial y en la de los negocios) que están surgiendo en las empresas de información y también de las empresas que crean plataformas. Es difícil ser Deb y operar totalmente a solas. Espero que cuando esas redes existan, permitan y animen a más personas a escribir y a participar. Y eso, espero, podrá expandir el periodismo más allá de los límites de las viejas redacciones. El periodismo puede crecer. Pero primero tenemos que crear plataformas y redes para noticias locales que le ayuden a crecer.

- El eje de las empresas de información local será perseguir la noticia. Perseguir una noticia es el único valor que una empresa de información puede aportar a la press-sphere. Esas noticias seguramente incluirán al gobierno municipal, pero no deberían incluir áreas que no son locales, como la ciencia o el cine. Los reporteros de calle no sólo producirán noticias; arrancarán el proceso informativo en los blogs. Trabajarán en colaboración con expertos, bloggers y gente de la comunidad (véase el beatblogging de Jay Rosen).

- Cambiará la forma de editar la noticia. Los editores se convertirán más bien en guardianes, compiladores, organizadores, educadores. Sus funciones tendrán menos que ver con el control del flujo y más con potenciar y mejorar la creación.

- Algún tipo de periodismo, solo alguno, recibirá la ayuda del público. Albergo grandes esperanzas para el Spot.us de David Cohn, con lectores apoyando las historias de los reporteros. Todos esperamos que la NPR (National Public Radio) y su modelo puedan prosperar y crecer (aunque a nivel local eso sólo ocurrirá si las estaciones de radio crean un fuerte vínculo local). ¿Quién no apoya a ProPublica? Espero que su modelo pueda extender el periodismo de investigación a los mercados locales con la ayuda de fondos locales y el apoyo del público. Véase la historia de Richard Perez-Pena sobre dichos esfuerzos.

- Seguirá habiendo periodismo de investigación por parte de las empresas de información y gracias a iniciativas que requieren colaboración (véanse las investigaciones de bases de datos y el Team Watchdog de Fort Meyers). Escucho constantemente comentarios sobre el temor a que el periodismo de investigación pueda ser el primero en morir. Eso sería estúpido, y las empresas de información lo sentirían. En una economía de “enlazar y buscar”, se debe crear contenido único de gran valor para lograr la atención del público. Las investigaciones importan más que nunca, porque tienen una audiencia mayor y, por lo tanto, suponen mayores beneficios para el negocio. El periodismo de investigación y el que recibe la colaboración del público supondrán una pequeña proporción del esfuerzo periodístico total. Pero también es cierto que los recursos que se destinan a investigación actualmente en las redacciones tradicionales son minúsculos (calculo que menos de un 1 por ciento). La semilla de muchas investigaciones seguirá saliendo del periodismo de calle, a lo que se irá sumando cada vez más lo que aporte el público. De la ejecución se encargarán los periodistas. Además, los investigadores tienen a su disposición nuevas herramientas, empezando por el análisis de datos. Con un reporterismo de calle fuerte, proyectos de colaboración y un poco de apoyo del público, las investigaciones pueden crecer. Pero nunca tenemos suficiente.

- Haz lo que se te da mejor y enlaza hacia lo demás será un pilar de la futura arquitectura de la información. Es necesario por una cuestión de eficacia (nadie puede permitirse el lujo de gastar recursos en noticias generales) y también por la economía del enlace, puesto que a través de los enlaces de otros el periodismo genuino logrará atención y audiencia, así como la oportunidad de conseguir beneficios a través de la publicidad. Enlazar hacia las fuentes periodísticas originales (en lugar de copiarlo o reescribirlo, como hemos venido haciendo) se convertirá en algo ético, un imperativo moral del nuevo periodismo.

- La especialización ocupará buena parte del periodismo. Ya no todos nos dedicaremos a hacer lo mismo (aportar valor a las noticias), sino que saldremos y marcaremos la diferencia cubriendo a fondo un segmento específico. Creo que los periódicos locales se deben especializar en ser locales y en servir a la comunidad. Pero los periodistas se pueden especializar en otras áreas, y los enlaces les aportarán audiencia. Sirva aquí como ejemplo el viejo CableNewser.com de Brian Stelter: podía cubrir las noticias sobre el cable con mayor profundidad que cualquier publicación del sector. También está el caso del Pharmalot, de Ed Silverman, que cubre el sector farmacéutico para el Star-Ledger pero va camino de ser la fuente de información sobre la industria a nivel mundial (sin perder el interés de su audiencia local).

- La sindicación a la inversa se dibuja como un posible modelo para mantener el periodismo profundo y especializado de interés general que realizan las empresas de información nacionales. Por ejemplo, el LA Times debería desarrollar un trabajo magnífico cubriendo la industria del entretenimiento, y mientras otros diarios y revistas pierden sus oficinas en Los Angeles y cancelan viejos acuerdos de sindicación, el Times les debería proponer que le redirijan toda su audiencia interesada en esa área de información (a cambio de una participación en los beneficios que se generen). También podría compartir esa cobertura con otras páginas web incluyendo sus propios anuncios, lo que contribuirá a pagar el servicio. Lo mismo se puede aplicar a la cobertura informativa de Washington D.C.; es lo que ha empezado a hacer Politico. Lo mismo va a ocurrir con las corresponsalías en el extranjero (véase el caso de la oficina en Bagdad de The NY Times, que según el diario le cuesta tres millones de dólares al año: más tráfico no la financiará totalmente, pero ayudaría. Otro ejemplo es el proyecto internacional de Charlie Sennott). El viejo modelo de la sindicación morirá, puesto que ya no hay mercado para la segunda copia de una historia. Y el modelo de las agencias de noticias está en peligro, puesto que dan un valor general a las noticias, cortan los vínculos al periodismo en origen y resultan caras. Creo que la sindicación a la inversa y los nuevos métodos para compartir el periodismo genuino merecen ser explorados..

- Las noticias encontrarán nuevas formas, más allá del artículo, que incluirán cualquier tipo de medio, referencias de conocimiento wiki, informaciones en directo, valoraciones del público, agregadores, contenido seleccionado, bases de datos y otras fórmulas por venir.

- Las empresas de información se dividirán, puesto que muchas funciones se eliminarán o serán contratadas a terceros. Se desharán de la producción y la distribución, los departamentos que no son periodísticos o de ventas y que suman hasta el 60 por ciento de los costes estructurales de un periódico.

- Las empresas de información no serán las únicas empresas involucradas en las noticias. De igual modo que el periodismo será colaborativo, también lo serán las ventas y la tecnología. EveryBlock organizará los datos; Outside.in organizará el contenido geoespacial; Daylife organizará las noticias; Publish2 organizará los enlaces; Digg ayudará a que la gente seleccione contenidos; Clickable ayudará a vender anuncios; Google servirá los anuncios; YouTube y Brightcove servirán los vídeos, etcétera, etcétera (Aclaración: soy socio de Daylife y miembro del consejo de Publish2).

- Los beneficios seguirán viniendo de la publicidad. La gran esperanza es encontrar métodos para servir a una nueva población de pequeños anunciantes, que hasta ahora no han podido permitirse ser clientes de prensa, y a la audiencia de anunciantes regionales. Véase la receta de Fred Wilson durante la conferencia.

Esto es sólo un esbozo para una porción del periodismo. Hablaré sobre coberturas nacionales e internacionales, herramientas de colaboración, de API y otras nuevas formas de distribución, y mucho más. Me pregunto cómo se puede hacer periodismo utilizando un millón de teléfonos grabando y emitiendo video en directo (evitando la censura de cualquier país) o usando Mechanical Turk (miles de ojos husmeando en documentos) o con algoritmos indagando en nuevos documentos gubernamentales…

Hay que tener en cuenta que nada de esto es nuevo. Las funciones esenciales del periodismo (informar, mirar, compartir, responder, explicar) y sus verdades (hechos, integridad, justicia, cronología, relevancia) son eternas, pero los métodos para ejecutarlas se están multiplicando enormemente. Esa es la razón por la que disfruto tanto enseñado periodismo, porque ya no tenemos que elegir un medio y sus herramientas para desarrollar una carrera, sino que podemos seleccionar el que queramos cada vez que tengamos que contar una historia. También disfruto porque el periodismo ya no va de conservar (no tendría que haberlo sido nunca), sino que va de transformar y crecer.

¿Puede morir el periodismo? Sí, pero tengo fe y optimismo en que sobrevivirá, evolucionará y crecerá. Creo que la demanda de periodismo crecerá; sé que hay una necesidad creciente. En los días en que yo empezaba en este negocio y escribía sobre él, el difunto alcalde Daley de Chicago solía responder a sus críticos diciendo: “¿Qué árboles plantan ellos?”. Puede decir lo que quiera sobre él, pero “Hizzoner” Daley plantaba árboles. Este es mi pequeño árbol. Sólo es eso. Necesitamos muchos muchos esbozos y, aún más importante, necesitamos a personas dispuestas a ejecutar, experimentar, adaptar, inventar y compartir lo que hacen… y que sea rápido.

(Traducido por Snap Comunicación)

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